lunes, 3 de abril de 2017

Lección nº 6: JESUS SANA A UN CIEGO DE NACIMIENTO S. Juan 9: 1-12



EL MILAGRO



Este hombre es el único enfermo "de nacimiento" con quien el evangelio nos dice se encuentra Jesús y le sana...En el libro de los Hechos nos encontramos con dos casos similares: Hechos 3: 2 y 14: 8. Al ser ciego de nacimiento seguramente era muy conocido por sus conciudadanos y también por los discípulos que sorprenden a Jesús, preguntándole quién era el responsable de semejante invalidez: el ciego o sus padres.

No debe dejar de llamarnos la atención que el hombre era ciego de nacimiento...¿Cómo pues los discípulos podían siquiera pensar que fuese por culpa de sus propios pecados?

Es necesario advertir que en muchos judíos estaba hecha carne la idea de la preexistencia. Afirmaban que el alma, antes de incorporarse, ya existía en un lugar espiritual determinado (para algunos el séptimo cielo). Otros creían que el hombre podía pecar aún en el vientre de su madre... Tales creencias nos muestran la desinformación del pueblo judío. Jesús deja pasar el contrasentido.

También los judíos, basándose en la Biblia misma (Exodo 20: 5; Números 14: 28), creían que el pecado de los padres podían recaer en sufrimiento de los hijos. Al ser una afirmación bíblica no admite reparos esta creencia, pero sí nos advierte sobre las consecuencias y las responsabilidades del pecado.

Jesús contesta que esta enfermedad estaba prevista por Dios para que "las obras de Dios se manifiesten en él", dando a la situación una visión positiva: frente a la enfermedad y al dolor que ella causaba, Jesús vislumbra la posibilidad de que el poder sanador del Padre se manifieste, dando también consuelo y alegría.

Jesús entonces se dispone a obrar porque "la noche de la cruz se aproximaba".

Sorprendentemente, y sin que medie ruego alguno del ciego, Jesús escupió en tierra e hizo barro con la saliva untando los ojos del ciego para luego enviarlo a lavarse al estanque de Siloé.

Según S. Marcos 7: 33 también en otra oportunidad Jesús usó la saliva para hacer el milagro de curar. Era algo muy común en aquellos tiempos ("Plinio, el famoso compilador de lo que en aquella época se llamaba información científica, dedica todo un capítulo al uso de la saliva"; W. Barclay).

Probablemente Jesús recurrió a estas creencias populares para ganarse la confianza del enfermo. No debemos pensar de ninguna manera que El creyera en que la saliva tenía algún poder especial. Debe comprenderse también la sorpresa del ciego frente a la acción de Jesús. El Maestro seguramente usa este método para hacer más comprensible su intención.

El Estanque de Siloé era una de las obras de ingeniería más importante para Jerusalén, porque formaba parte de un largo túnel de 532 metros de extensión que aprovisionaba de agua a la ciudad desde la vertiente Gihon (2 Crónicas 32: 2-8, 30) construido por Ezequías cuando el rey asirio Senaquerib intentaba invadir la ciudad, de manera de asegurar el agua necesaria... Allí mando Jesús al ciego que lavara sus ojos. Y el hombre se lavó y vio.

La gente al verlo dudaba sobre si era realmente el ciego quien ahora veía, pero el mismo dio testimonio de la obra maravillosa que Jesús había hecho en sus ojos, de manera que nadie podía negarlo... Sin embargo, cuando le preguntaron en donde estaba Jesús, el hombre respondió que no sabía.











LA ENSEÑANZA



Este pasaje ha sido muchas veces utilizado por los predicadores del Evangelio aplicándolo a la vida espiritual del hombre que sin Dios está ciego, pero que al conocer a Jesús, la "Luz del mundo" , puede ver la Verdad que lo lleva a la salvación.

Podemos también aprender que el poder de Dios siempre se manifiesta en medio de la aflicción y del dolor... La persona que sufre, si deja que Cristo pose sus manos sobre ella, podrá mostrar a los demás el poder y la gloria de Dios. Los judíos, al ver sano a aquel ciego, no podían negar que Dios había obrado en él a través de Jesús.

Jesús nos enseña, en su respuesta a los discípulos, que El no obraba buscando su propia honra y gloria, sino la gloria y la honra del Padre. El se consideraba un simple instrumento de Dios, un sencillo trabajador en las obras del Padre. Esta es una enseñanza que ningún cristiano debe dejar pasar: todo lo que hagamos, como dice el apóstol Pable, debe ser para la gloria de Dios.

También Jesús nos enseña que es necesario trabajar en tanto que haya tiempo. El sabía que la cruz se aproximaba...Sabía que aquel hombre ciego habría de manifestar la gloria y el poder d Dios. Por eso no podía dejar esta obra para más adelante. Este era el día y Jesús no deja que la noche llegue sin llevar adelante la tarea.

Finalmente podemos aprender de la actitud del ciego: no entendía muy bien lo que había ocurrido, pero sí sabía que había sido Jesús quien le había sanado cuando él obedeció a sus instrucciones. Y aunque los judíos no tenían simpatía por Jesús, el ciego, lleno de gratitud, no dejó de decir quien le había sanado. Así también los creyentes debemos testificar sobre el cambio que Jesús ha realizado en nuestras vidas.



Aplicación:

Debemos ser como Jesús, compasivos hacia los que sufren; y obrar buscando siempre que Dios sea honrado y glorificado en nuestras obras, reconociéndonos a nosotros mismos como simples instrumentos de su amor y su poder.

También debemos ser como el ciego, dejando que el poder de Dios se manifieste cambiando nuestras vidas, obedientes a las órdenes del Maestro, y valientes para anunciar a los demás que es Jesús quien nos ha cambiado.



Cuestionario de repaso:

¿Por qué crees que Jesús obró este milagro de la forma en que lo hizo? y ¿Qué

aprendemos de la actitud de Jesús?

¿Qué crees que hubiera ocurrido si el ciego no hubiera obedecido las instrucciones de

Jesús? ¿Qué lección aplicas de ésto a tu vida?



Versículo para aprender de memoria:

"Me es necesario hacer las obras del que me envió,

entretanto que el día dura..."

S. Juan 9: 4a

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